Et acaesció que hobo una vez aquel señorio un homne que fué de mejor entendimiento et más apercebido que los que lo fueron ante. Et porque sabía que desque el año pasase, quel habían de facer lo que a los otros, ante que se acabase el año del su señorio, mandó en grand poridat facer en aquella isla, do sabía que lo habían de echar, una morada muy buena et muy complida en que puso todas las cosas que eran mester para toda su vida. Et fizo la morada en lugar tan encubierto que nunca gelo pudieron entender los de aquella tierra quel dieron aquel señorío.

Et dejó algunos amigos en aquella tierra así adebdados et castigados que, si por aventura algunas cosas hobiese mester de las que él non se acordara de enviar adelante, que gelas enviasen ellos en guisa quel non menguase ninguna cosa.

E cuando el año fué complido et los de la tierra le tomaron el señorío et le echaron desnudo en la isla así como a los otros ficieron que fueron ante que él; por que él fuera apercebido et había fecho tal morada en que podía vevir muy vicioso et muy a placer de sí, fuese para ella, et viscó en ella muy bien andante.

Et vos señor conde Lucanor, si queredes seer bien consejado, parad mientes que en este tiempo que habedes de vevir en este mundo, pues sodes cierto quel habedes a dejar et que vos habedes a partir desnudo dél et non habedes a levar del mundo, sinón las obras que ficierdes, guisat que las fagades tales, porque, cuando deste mundo salierdes, que tengades fecha tal morada en el otro, que cuando vos echaren deste mundo desnudo, que fallades buena morada para toda vuestra vida. Et sabet que la vida del alma non se cuenta por años, mas dura para siempre sin fin; ca el alma es cosa spiritual et non se puede corromper, ante dura et finca para siempre. Et sabet que las obras buenas o malas que el homne en este mundo face, todas las tiene Dios guardadas para dar dellas gualardón en el otro mundo segund sus merecimientos. Et por todas estas razones, conséjovos yo, que fagades tales obras en este mundo por que cuando dél hobierdes de salir, falledes buena posada en aquel do habedes a durar para siempre, et que por los estados et honras deste mundo que son vanas et fallecederas, que non querades perder aquello que es cierto que ha de durar para siempre sin fin. Et estas buenas obras facetlas sin ufana et sin vanagloria que aunque las vuestras buenas obras sean sabidas, siempre serán encubiertas, pues non las facedes por ufana, nin por vanagloria. E otrosí, dejat acá tales amigos que lo que vos non pudierdes complir en vuestra vida, que lo cumplan ellos a pro de la vuestra alma. Pero seyendo estas cosas guardadas, todo lo que pudierdes facer por levar vuestra honra et vuestro estado adelante, tengo que lo debedes facer, et es bien que lo fagades.

E el conde tovo este por buen enjiemplo et por buen consejo et rogó a Dios quel guisase que lo pudiese así facer como Patronio dicía.

Et entendiendo don Johan que este enjiemplo era bueno, fízolo escribir en este libro, et fizo estos viesos que dicen así:

Por este mundo fallecedero,

Non pierdas el que es duradero.

EJEMPLO L

De lo que contesció a Saladin con una dueña mujer de un su vasallo.