E al conde plogo mucho deste consejo que Patronio le dió, et fízolo así, et fallose ende bien.
Et teniendo don Johán, que este ejiemplo era muy bueno, fízolo escribir en este libro et fizo estos viesos, que dicen así:
Gana el tesoro verdadero
Et guárdate del fallecedero[20].
[20] Tomado quizá del Libro de los Milagros, de San Gregorio de Tours. Oído, tal vez, por Don Juan Manuel a uno de sus fraires predicadores de Peñafiel; generalmente se cuenta sin que en él intervenga Santo Domingo, por ejemplo, en el cap. VII de los Castigos o documentos del Rey Don Sancho, Riv., LI, pág. 99, con muchas variantes.
ENJEMPLO XV
De lo que contesció a don Lorenzo Suarez sobre la cerca de Sevilla.
Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta guisa:
—Patronio, a mi acaesció que hobe un rey muy poderoso por enemigo: et desque mucho duró la contienda entre nos, fallamos entramos por nuestra pro de nos avenir. Et como quiera que agora estamos por avenidos et non hayamos guerra, siempre estamos a sospecha el uno del otro. Et algunos también de los suyos como de los míos métenme muchos miedos, et dícenme que quiere buscar achaque para ser contra mí; et por el buen entendimiento que habedes, ruégovos que me consejedes lo que faga en esta razón.
—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, este es muy grave consejo de dar por muchas razones; lo primero, que todo homne que vos quiera meter en contienda ha menester muy grant aparejamiento para lo facer, ca dando a entender que quiere vuestro servicio et vos desengaña, et vos apercibe, et se duele de vuestro daño, vos dirá siempre cosas para vos meter en sospecha; et por la sospecha habredes a facer tales apercibimientos que serán comienzo de contienda, et homne del mundo non podrá decir contra ellos; ca el que dijiere que non guardedes vuestro cuerpo, davos a entender que non quiere vuestra vida, et el que dijiere que non labredes, et guardedes, et bastescades vuestras fortalezas, da a entender, que non quiere guardar vuestra heredat, et el que dijiere que non hayades muchos amigos et vasallos et les dedes mucho por los haber et los guardar, da a entender, que non quiere vuestra honra, nin vuestro defendimiento: et todas estas cosas non se faciendo, seríades en grand periglo, et puédese facer en guisa que sería comienzo de roido; pero pues queredes que vos conseje lo que entiendo en esto, dígovos, que querría que sopiésedes lo que contesció a un buen caballero.