Et porque don Johán, se pagó deste ejiemplo, fízolo poner en este libro et fizo estos viesos que dicen así:
Non comas siempre lo que has ganado,
Vive tal vida que mueras honrado[29].
[29] Moralidad sacada de la vida de las hormigas, tal como la cuenta Plinio Historia natural, libro XI, cap. 30.
EJEMPLO XXIV
De lo que contesció a un rey que quería probar a tres sus fijos.
Un día fablaba el conde Lucanor, con Patronio, su consejero, et díjole así:
—Patronio, en la mi casa se crían muchos mozos de los homnes de grand guisa et de los que non lo son tanto, et veo en ellos muchas maneras et muy estrañas. Et por el grand entendimiento que vos habedes, ruégovos que me digades cuanto vos entendedes en qué manera puedo yo conoscer cual mozo recudirá a seer mejor homne.
—Señor conde—dijo Patronio—, esto que me vos decides es muy fuerte cosa de voslo decir ciertamente, ca non se puede saber ciertamente ninguna cosa de lo que es de venir, et por ende non se puede saber et esta cosa que me vos preguntades es por venir ciertamente; mas lo que desto se puede saber, es por señales que parescen en los mozos también de dentro como de fuera; et las que parescen de fuera, son las figuras de la cara, et el donaire, et la color, et el talle del cuerpo, et de los miembros, ca por estas cosas paresce la señal de la complisión de los miembros principales que son el corazón, et el meollo, et el fígado; e como quier que estas son señales non se puede saber lo cierto; ca pocas veces se acuerdan todas las señales a una cosa, ca si las unas señales muestran lo uno, muestran las otras el contrario; pero a lo más, segund son estas señales, asi recuden las obras.
Et las más ciertas señales, son las de la cara, et señaladamente las de los ojos, et otrosí el donaire, ca muy pocas veces fallescen estas. Et non tengades que el donaire se dice por seer homne fermoso en la cara, nin feo, ca muchos homnes son pintados et fermosos, et non han donaire de homne, et otros parescen feos, que han buen donario para seer homnes apuestos.