Et el talle del cuerpo et de los miembros, muestra señal de la complisión et paresce si debe seer valiente o lijero; et las tales cosas muestra el talle del cuerpo et de los miembros, non muestra ciertamente cuales deben seer las obras, et con todo esto estas son señales, et pues digo señales, digo cosa non cierta, ca la señal siempre es cosa que paresce por ella lo que debe seer, mas non es cosa forzada que sea asi en toda guisa. Et estas son las señales de fuera que siempre son muy dudosas para conoscer lo que vos me preguntades. Mas para conoscer los mozos por las señales de dentro que son ya cuanto más ciertas, placerme hía que sopiésedes como probó una vez un rey moro a tres fijos que había, por saber cual dellos sería mejor homne.
E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.
—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, un rey moro había tres fijos: et porque el padre puede facer que regne cual fijo de los suyos él quisiere, después que el rey llegó a la vejez, los homnes buenos de su tierra pidiéronle por merced que les señalase cual daquellos sus fijos quería que regnase en pos él. Et el rey díjoles que dende a un mes gelo diría.
Et cuando vino a ocho o a dies días, una tarde dijo al fijo mayor, que otro día de grand mañana quería cabalgar et que fuese con él. E otro día, vino el infante mayor al rey, pero non tan mañana como el rey, su padre, dijiera. Et desque llegó, dijol el rey, que se quería vestir et quel ficiese traer los paños. E el infante dijo al camarero que trojiese los paños, e el camarero preguntó, que cuales paños quería. E el infante tornó al rey et preguntó, que cuales paños quería. E el rey díjole que el aljuba, et él tornó al camarero et díjole que el aljuba quería el rey. Et el camarero le preguntó que cual almexía quería, et el infante tornó al rey a gelo preguntar. Et asi fizo por cada vestidura que siempre iba et vinía por cada pregunta fasta que el rey tovo todos los paños. Et vino el camarero, et lo vistió et lo calzó.
Et desque fué vestido et calzado, mandó el rey al infante que ficiese traer el caballo, et él dijo al que guardaba los caballos del rey quel trojiese el caballo, et el que los guardaba, díjole: que cual caballo traería: et el infante tornó con esto al rey, et así fizo por la siella, et por el freno, et por la espada, et por las espuelas; et por todo lo que había mester para cabalgar, por cada cosa fué preguntar al rey.
E desque todo fué guisado, dijo el rey al infante: que non podía cabalgar, et que fuese él andar por la villa et que parase mientes a las cosas que vería porque lo sopiese retraer al rey.
E el infante cabalgó, et fueron con él todos los honrados homnes del rey et del regno, et iban y muchas trompas et atabales et otros estrumentos. E el infante andido una pieza por la villa, et desque tornó al rey, preguntol quel parescía de lo que viera. Et el infante díjole: que bien le parescía sinón quel facían muy grant roido aquellos estrumentos.
Et a cabo de otros días mandó el rey al fijo mediano que veniese a él otro día de mañana: et el infante fízolo así. Et el rey fizo todas las pruebas que ficiera al infante mayor, su hermano, et el infante fízolo, et dijo bien como el hermano mayor.
Et a cabo de otros días, mandó al infante menor, su fijo, que fuese con él de grand mañana. Et el infante madurgó ante que el rey despertase, et esperó fasta que despertó el rey: et luego que fuese despierto entró el infante et homillósele con la reverencia que debía. Et el rey mandol que ficiese traer de vestir. Et el infante preguntol que paños quería, et en una vez le preguntó por todo lo que había de vestir et de calzar, et fué por ello et trájogelo todo. Et non quiso que otro camarero lo vestiese nin lo calzase sinón él, dando a entender que se ternía por de buena ventura si el rey, su padre, tomase placer o servicio de lo que él pudiese facer, et pues su padre era, que razón et aguisado era de le facer cuantos servicios et homildades pudiese.
Et desque el rey fué vestido et calzado, mandó al infante quel ficiese traer el caballo. Et el preguntole cual caballo quería, et con cual siella, et con cual freno, et con cual espada, et por todas las cosas que eran menester paral cabalgar, et quien quería que cabalgase con él, et así por todo cuanto cumplía. Et desque todo lo fizo, non preguntó por ello más de una vez, et trájolo et aguisolo como el rey lo había mandado.