Á mabati á laglagipen[8]
Beam lat mabátimon
Ta uray ket kukuanak, ket kuktuaka metten.
Traducción: «Vámonos!—Como dice el que vá al pueblo.—Parece haberse quedado tú karkarmá[9] frente á la casa del umindayon (ignoro su significación.)—Es como un niño que si llora, se pone melancólico. —Kololot, baá,[10] dice y se oculta, para volver á aparecer continuamente.—No queda tristeza en qué pensar; deja lo que hayas dejado, que ya soy tuyo y eres mía.»
Llámanse tapát[11], las serenatas nocturnas que los galanes dedican á sus amadas ó puramente amigas. Llevan en ellas un armonium ú orquesta compuesta de una ó dos guitarras, alguna bandurria, acordion, violin, flauta ó arpa. Después de tocar un paso-doble ó algún bailable, frente á la casa de la agasajada, uno ó dos cantan; á veces van cantarinas. Al canto sigue otra sonata, y después de dos ó tres canciones, van á otras casas á hacer lo mismo.
Tocan los ilocanos una pequeña vihuela de cinco cuerdas llamada kutibéng, advirtiendo que ya lo tenían á la llegada de los españoles, aunque la antigua debía tener forma distinta de la actual, que se parece mucho á las vihuelas europeas.
Hay varias clases de bailes en Ilocos, además de los europeos que más usan: el kinnotón, ó baile de hormigas, cuyos bailarines remedan á un atacado por muchos de estos insectos, y á un compás apresurado, se rascan todas las partes del cuerpo.
El kinnal-logóng: una pareja de hombre y mujer se colocan frente á frente; el primero no se mueve de su lugar, y la otra se acerca á él cantando ó bailando solamente, moviendo un sombrero con dos manos, como si lo ofreciese al galan; lo pasa por encima de la cabeza de éste, como intentando varias veces ponérselo. Al fin, lo hace; y ambos bailan, terminando con ésto el baile.
En las reuniones los ancianos suelen pedir que alguien cante un dal-lót ó el curioso arikenken, que es una especie de zarzuela en un acto ó baile con canto, cuya letra improvisan los actores, que son un baró (soltero) y una balasang (casadera) de la reunión.
La letra es digna de conocerse. Se compone de estrofas de ocho versos; que se conciertan entre sí, según la rima especial de los ilocanos, que ya veremos lo que es, con el siguiente estribillo: