Clase media: Lectura en prosa; escritura, con carácter español é inglés; doctrina cristiana; Ortología; Historia sagrada; Aritmética (las cuatro reglas); Gramática con análisis de analogía; Urbanidad; explicación del sistema métrico con el cubo generador métrico.—Labores: Hacer costuras sencillas con pespuntes y vainica; coser camisas de caballero; variación de calados en tela; puntos variados en algodon y lana con agujas de media; labores de crochet, de frivolité en lana, y de horquilla, bordados de tapicería sobre paño y alpaca; principios de bordado en blanco.
Clase Superior: Lectura en manuscrito y verso; escritura con carácter español, inglés y redonda; Ortografía; Aritmética, sistema decimal, quebrados comunes, denominados, regla de tres simple y compuesta, directa ó inversa, de interés compuesto, de aligación, compañía y la falsa posición; Gramática, análisis de analogía y sintáxis; explicación de la Doctrina cristiana; Religión y Moral; Historia sagrada, antiguo y nuevo testamento; Historia general, la particular de España y Filipinas: principios de Geometría; Geografía, explicación del globo terrestre, mapas físicos de Europa, España, Isla de Luzón y el sistema planetario; Historia natural.—Labores: Coser y disponen por sí mismas las camisas de caballero, variación de zurcidos; coser en máquina trabajo de macramé; bordados á realce sobre holanda y piña; idem á relieve con variación de punto en holanda y piña; calados en las mismas; idem en punto de media, principios de corte por la cuadrícula y curso de corte por el sistema métrico y simplificación; bordados sobre raso, terciopelo, glasé, moiré y tisú, con abalorio, escamas, felpones; felpillas, sedas, plata y oro; bordados de lausin negro y de colores; en cristal con felpillas y oro; grabados y aplicaciones de papel bristol; hacer flores artificiales de papel, estambre, abanicos, escamas, tela plata y oro; frutas de cera; pasamanería.
Se enseña también música vocal y piano. En el colegio de Sta. Catalina, á las que se preparan para maestras se las instruye además en pedagogía teórica y práctica. En el de Sta. Isabel, se enseña además, Geometría, nociones de Geología, higiene, economía doméstica, cocinar, repostería, y física recreativa; el idioma francés, el italiano, dibujo de paisaje y figura, y á las labores se añaden modas y confección de vestidos y sombreros de señora.
Como se vé, todos son muy buenos conocimientos, no están de sobra; pero, Mad. Wolska, compare V. ese programa con el de los colegios mejor dirigidos de Europa, y dígame si hay mucha diferencia.
En los colegios de Filipinas, absorven mucho tiempo las labores; pero ¿con qué razón hemos de obligar á todas las mujeres á ser bordadoras y costureras, cuando precisamente las que cursan en esos colegios son de familias acomodadas?…
La misión de la mujer en Filipinas, por su superioridad y las circunstancias actuales del país, es altamente civilizadora. Ella traerá la luz y el progreso; ella es la llamarla á desterrar de las casas á los mediquillos y sobadoras; ella la llamada á regenerar al filipino indiferente; ella es la que debiera difundir los conocimientos agrícolas, elementos de derecho, y de la farmacopea[7]. Quitemos por ahora los conocimientos de adorno, ó al menos no hagamos obligatorio su estudio, y en cambio exijamos á las aspirantes á maestras elementos de Medicina y Farmacia domésticas, conocimientos agrícolas, de los que se esperaría la conveniente explotación de este suelo y otros conocimientos útiles; y qué no todo haya de enseñar la mujer, sino algo ha de corresponder á los hombres. Decimos ésto porque se notan en el anterior programa asignaturas más propias de los hombres que de las mujeres.
En resúmen, fuera de los conocimientos teológicos, la, mujer filipina empieza aún á abrir sus ojos á la luz; y si se dirige bien su educación y se multiplican en provincias las escuelas normales de maestras, ellas contribuirán en mucho á la civilización del país.