Como se vé, es de innegable importancia la anterior composición. Con gran oportunidad recuerda al esposo las caricias con que la madre criara á su hija, y el sacrificio que hacen las dos al separarse, para que aquel cuide á su esposa tan bien como la cuidara su misma madre. Y dirigiéndose á la esposa, compendia los deberes de una mujer casada en aquella estrofa que dice: «En todas tus acciones has de demostrar tus deseos de servirle; inquiere lo que más le agrade, y hazlo aunque no te lo diga.»
Que un vate europeo presento la anterior poesía con las galas de su imaginación, y no dudo que resultaría notable.
Pués bien, Leona Florentino ha conseguido hacerlo en su idioma de una manera brillante.
Es de advertir que las repeticiones que se notan en la anterior poesía, no son ripios, sino adornos literarios. Las fáciles reglas de la Poética filipina hacen innecesarios los ripios.
Para no cansar tanto á los lectores, nos limitaremos á traducir libremente las siguientes poesías, pero siempre procurando conservarlas con la mayor fidelidad posible.
2.a
FELICITACIÓN SATÍRICA
A una solterona en sus días
Cas jazmin á nalaylay ti cayarigan
no 28 añosen ti magteng̃an