Un enfermo puede hacer que lo asistan cuantos curanderos quiera, según sus recursos; y cuando se pone malo el Sultan, todos los del lugar acuden á asistirle.
Los curanderos moros, como los demás filipinos, se hacen tales á sí mismos, aprendiendo algunos conocimientos ó prácticas y divulgando sus propios méritos con su charlatanería peculiar. Se dice, sin embargo, que los árabes han introducido en pasados siglos algunos tratados de medicina.
En mi libro Artículos Varios hablo de los curanderos tinguianes.
[1] Estos artículos fueron publicados en El Comercio. [↑]
[2] Se parece en esto á una antigua preocupación europea que menta Montoto. [↑]
FILIPINISMOS
Uno de mis propósitos era publicar un diccionario hispano-filipino folk-lórico, en el que se reunieran los vocablos filipinos castellanizados y los castellanos filipinizados: y otros exclusivamente filipinos sin equivalentes en castellano, sirviéndome como base del Vocabuliario del Prof. Blumentritt, escrito en aleman, que si bien es excelente é indica en el autor conocimientos profundos en el país ó en el asunto, á pesar de no haber estado aquí; hubiera yo podido multiplicar sus términos y rectificar algunas definiciones y descripciones suyas. Pero ya digo, todo esto será para el siguiente tomo, y aquí me limito á insertar los filipinismos que se han remitido á la Exposición citada.
El verbo escuchar significa entre la gente de Manila mirar por un agujero.