—El rio que suena es de poco fondo.

—Sí se oyen desprecios é injurias, es que hay envidia.

—Son interesadas todas las mujeres con muy pocas excepciones.

—La riqueza y la hermosura pasan con el tiempo y la virtud con la muerte.

—Un desprecio paga á otro desprecio.

—No hay ciencia ni fuerza humana contra la muerte.

—El rubor y la confusión en una jóven, cuando hablamos con ella, son señales casi infalibles de próxima correspondencia.

—Lo que se consigue con facilidad, con la misma se perderá.

—Vivir es sufrir, porque es amar, y amar es sufrir.

—El dolor intensísimo tiene algo de misterioso, que sólo el corazón acertaría á esplicar, si tuviera lengua.