—En momentos de tormenta no te acerques á ningun animal (irracional se entiende), tanto cornígero, como no; ni te arrimes al hierro ú otro metal.

—No comas, si eres padre de familia, frutos unidos fenomenalmente, á fin de que no tengas hijos gemelos, que es cosa fastidiosa.

—Es señal de que la pava está en pollera, el que el macho levante sus plumas.

—Si estás embarazada, no cosas camisa para tu futuro hijo, á fin de que éste no sea desgraciado.

—Los niños que se miran en el espejo, serán locos.

—Si estás en estado interesante, no amadrines á nadie, si no quieres que se multipliquen tus hijos. También te es perjudicial dormir teniendo la cabecera hácia el poniente.

—Cuando la mujer siente los síntomas del parto, es malo pararse en las puertas, porque el feto no acaba de salir.

—El pescador que suelta involuntariamente algún pescado, es inconstante en todo.

—Si la luna en su cuarto creciente, vista desde Malabón, mira hácia Manila, anuncia tiempo lluvioso. Si mira al cielo, no hay lluvia.

—Si la luna está rodeada de arco-iris, habrá lluvia.