—Si el arco-iris aparece en el Oriente, después de la lluvia, es señal de que ésta no seguira. Si en el Occidente, anuncia lluvia. Lo mismo, si se oyen truenos lejanos.
—Si la luz de las estrellas es muy rutilante, el día siguiente es sereno, de buen tiempo; pero fresquita la mañana y el resto del día caluroso.
—El cometa, si lleva la cola hácia el Oriente, anuncia exuberante cosecha; si hácia el Occidente, peste, hambre ó guerra.
—Cuando las nubes aparecen rojizas en el poniente, anuncian temporal ó viento fuerte; si amarillas, indican futuros truenos. Si por las mañanas se forman en el cielo nubes á guisa de olas sosegadas, es señal de terremoto ó temblor.
—Es señal de lluvia el que el cerdo forme con la basura un lecho.
—La embarazada que cose alguna ropa, que está en su cuerpo, sin quitársela antes de coserla, dará á luz un niño ó niña deformes.
—El marido de una embarazada no debe plantar, sembrar ni amarrar nada, si desea que su mujer tenga feliz parto. Si por faltar á este precepto de las comadres, la mujer padece mucho y no acaba de parir; para evitarlo, el marido que ha sembrado, plantado ó amarrado alguna cosa durante el periodo del estado interesante de su mujer, debe arrancar de la tierra, lo que haya plantado ó sembrado y desatar lo que ha amarrado.
—El que tiene lunar por donde corren las lágrimas, enviudará. Si está cerca de la boca el lunar, será charlatan; si en las manos, será cruel; si en los piés, será corredor etc.
—Es malo besar á los niños que aún no hablan, porqué, si uno de ellos muere, morirá también el otro; y por más que uno de ellos sea notablemente mayor de edad que el otro, no hablará, sino cuando éste llegue á la edad de hablar.
—No debe la mujer, que está en los primeros meses de su embarazo, mirar á la luna ó al sol, durante su eclipse, á fin de que el hijo concebido, no salga loco ó imbécil.