Los pillastres del vecindario llevan lavativas de bambú ó grandes cañutos, y se sitúan en los puentes ú otros puntos de tránsito, para bañar con gran algazara á los que por allí pasen.

Diz que un gobernadorcillo del pueblo de Santa fué bañado por los pilletes que estaban en el puente del gremio de Mestizos de Vigan, mojándose con todos los pliegos oficiales que llevaba, y habiéndose quejado ante el Gobernador de la provincia, le contestó que las costumbres de cada localidad son siempre dignas de respeto, y que la culpa fué suya por haber pasado el puente, sabiendo que era habitual bañar á los transeuntes.

Animados por esta tradición ó conseja, los bromistas casi no respetan á nadie.

Varias familias acomodadas van á hacer bencomer (bien comer) en el rio: invitan á sus amigos á bañar juntos, mugeres y hombres, y después, comen en una orilla, siendo de pescado casi todos los platos.

—S. Antonio de Padua, abogado para encontrar, objetos perdidos.

—Sta. Ana, presunta, madre de María Santísima (véase pág. 44).

Acertijo:—Baláy ni Sta. Ana.

Saan á makita.

La casa de Sta. Ana no se puede mirar:—el sol.

—S. Lorenzo, véase pág. 58.