XXXIX

Las tiendas de juguetes son en vísperas de Reyes el verdadero paraíso de los niños. Todos se aprestan para recibir la visita de los Reyes Magos, los reyes de leyenda y de ensueño, que vienen de tierras lejanas con su cabalgada de dromedarios cargados de juguetes y golosinas por tesoro.

De todas las leyendas piadosas ninguna tan arraigada en nuestro espíritu. Los padres más racionalistas y librepensadores la respetan en sus hijos, y al poner los regalos de misterio en la ventana, tal vez los padres estén más ilusionados que á la mañana los niños al descubrirlos.

Y ¿quién no espera toda la vida y cada día la llegada de los Reyes Magos?

El prosaico cartero es el mago de Oriente. A cada carta de letra desconocida, pensamos al abrirla, trémulos de ilusión y de esperanza: ¿Será el amor? ¿Será la riqueza? ¿Será nuestra felicidad?

Nuestro corazón está siempre en la torre, como la hermana Ana en el cuento de Barba Azul, y sin cesar le preguntamos:—¿Qué ves? ¿Quién llega por el camino? Y hasta la hora de morir esperamos, y cuando llega la muerte, acaso esperamos todavía que sea la felicidad.


Entre los libros de estrena—esta palabra, traducción exacta de los êtrennes franceses, fué muy usada por nuestros clásicos Lope de Rueda, Mateo Alemán y otros,—se destacan por su elegante y graciosa presentación los libros ingleses. Maestros en las artes tipográficas, grandes artistas ilustrados, todos los años nos presentan nuevas ediciones de sus autores clásicos y de sus poetas, los primeros del mundo.

En libros para niños ofrecen maravillas de buen gusto, libros educadores, aunque sólo fuera por su artística presentación.