Hostelero. Como nada os robaron...

Pantalón. ¡Pronto, pronto! ¿Dónde está el otro pícaro?

Hostelero. Registradlo todo hasta dar con él.

Crispín. Poco a poco. Si dais un solo paso...(Amenazando con la espada.)

Pantalón. ¿Amenazas todavía? ¿Y esto ha de sufrirse? ¡Justicia, justicia!

Hostelero. ¡Eso es, justicia!

Doctor. Señores... Si no me atendéis, nada conseguiremos. Nadie puede tomarse justicia por su mano, que la justicia no es atropello ni venganza, y summum jus, summa injuria.[93.1] La Justicia es todo sabiduría, y la sabiduría es todo orden, y el orden es todo razón, y la razón es todo procedimiento, y el procedimiento es todo lógica. Barbara, Celare, Dario, Ferioque, Baralipton,[93.2] depositad en mí vuestros agravios y querellas, que todo ha de unirse a este proceso que conmigo traigo.

Crispín. ¡Horror! ¡Aun ha crecido!

Doctor. Constan aquí otros muchos delitos de estos hombres, y a ellos han de sumarse estos de que ahora les acusáis. Y yo seré parte en todos ellos; sólo así obtendréis la debida satisfacción y justicia. Escribid, señor Secretario, y vayan deponiendo los querellantes.

Pantalón. Dejadnos de embrollos, que bien conocemos vuestra justicia.