Hostelero. ¡No lo penséis siquiera!
Arlequín. ¿Qué se diría?
Capitán. No lo consentiremos.
Silvia. No, padre mío; soy yo la que nada acepto, soy yo la que ha de compartir su suerte. Así le amo.
Leandro. Y sólo así puedo aceptar tu amor... (Todos corren hacia Silvia y Leandro.)
Doctor. ¿Qué dicen? ¿Están locos?
Pantalón. ¡Eso no puede ser!
Hostelero. ¡Lo aceptaréis todo!
Arlequín. Seréis felices y seréis ricos.
Señora de Polichinela. ¡Mi hija en la miseria! ¡Ese hombre es un verdugo!