Emilia. ¿La factura? Un vestido así siempre es barato..., y a mí me hacen precios excepcionales. Este traje no sería para otra menos de los tres mil, y a mí me han puesto dos mil novecientos cuarenta y cinco..., todo comprendido...: Aduanas, envío...
Manuel. Sí, es una ganga.
Emilia. Una verdadera creación...;[25.1] y el caso es que no tiene nada..., es el chic,[25.2] nada... Lo ves en la mano y dices: esto no vale nada..., cualquiera puede hacerlo; pero luego lo ves puesto... y... ya verás..., ya verás...
Manuel. ¿Y cuándo voy a verlo?...
Emilia. ¡Qué pregunta! Pasado mañana, en Palacio, en la comida en honor del príncipe turco.
Manuel. Persa...
Emilia. Es lo mismo... Esta vez no tendrás nada que decir del escote...
Manuel. No, no diré nada...; entre otras cosas..., porque esa comida...
Emilia. ¡Qué!... ¿Se ha suspendido? ¿No viene el príncipe?
Manuel. Sí, el príncipe, sí... Además, si no viene ése, vendrá otro... Pero es que para ese día ya no seré ministro.