Crispín. ¡Ya fue[44.3] mucho! Y bien nos informaron que es ésta muy ruin posada para gente noble.
Escena II
Dichos, el Hostelero y dos Mozos que salen de la hostería.
Hostelero. (Saliendo.) Poco a poco, que no es posada, sino hospedería, y muy grandes señores han parado en ella.
Crispín. Quisiera yo ver a ésos que llamáis[44.4] grandes señores. Gentecilla de poco más o menos. Bien se advierte en esos mozos que no saben conocer a las personas de calidad, y se[44.5] están ahí como pasmarotes sin atender a nuestro servicio.
Hostelero. ¡Por vida que sois impertinente!
Leandro. Este criado mío siempre ha de extremar su celo. Buena es vuestra posada para el poco tiempo que he de parar en ella. Disponed luego un aposento para mí y otro para este criado, y ahorremos palabras.
Hostelero. Perdonad, señor; si antes hubierais hablado... Siempre los señores han de ser más comedidos que sus criados.
Crispín. Es que este buen señor mío a todo se acomoda; pero yo sé lo que conviene a su servicio, y no he de pasar por cosa mal hecha. Conducidnos ya al aposento.
Hostelero. ¿No traéis bagaje alguno?