Capitán. ¡A vuestra salud!
Leandro. ¡A la vuestra, señores! ¡Por el más grande poeta y el mejor soldado!
Arlequín. ¡Por el más noble señor!
Capitán. ¡Por el más generoso!
Crispín. Y yo también he de beber, aunque sea atrevimiento. Por este día grande entre todos que juntó al más alto poeta, al más valiente capitán, al más noble señor y al más leal criado... Y permitid que mi señor se despida, que los negocios que le traen a esta ciudad no admiten demora.
Leandro. Cierto.
Crispín. ¿No faltaréis a presentarle vuestros respetos cada día?
Arlequín. Y a cada hora; y he de juntar a todos los músicos y poetas de mi amistad para festejarle con música y canciones.
Capitán. Y yo he de traer a toda mi compañía con antorchas y luminarias.
Leandro. Ofenderéis mi modestia...