Crispín. Sí, sí; corred, amigos. Ved que la vida de mi señor no está segura... El que una vez quiso asesinarle, no se detendrá por nada.
Capitán. No temas... ¡Amigo mío!
Arlequín. ¡Amigo y señor!
Colombina. ¡Señor Leandro!
Leandro. Gracias a todos, amigos míos, amigos leales. (Se van todos, menos Leandro y Crispín, por la segunda derecha.)
Escena IV
Leandro y Crispín
Leandro. ¿Qué es esto, Crispín? ¿Qué pretendes? ¿Hasta dónde has de llevarme con tus enredos? ¿Piensas que lo creí? Tú pagaste a los espadachines; todo fue invención tuya. ¡Mal hubiera podido valerme contra todos si ellos no vinieran de burla!
Crispín. ¿Y serás capaz de reñirme, cuando así anticipo el logro de tus esperanzas?
Leandro. No, Crispín, no. ¡Bien sabes que no! Amo a Silvia y no lograré su amor con engaños, suceda lo que suceda.