D.ª Rosa
¡Que viven como los animales!
D.ª Julita
Tampoco hay quien les enseñe a vivir de otro modo. ¿Ven ellos algo mejor que los animales?
D.ª Rosa
¡Lo que yo digo! Misiones, misiones que les predicaran...
D.ª Julita
No te canses. Aquí no vienen. ¿No ves que no hay dinero? Si hubiera siquiera alguna mina cerca. Pero esta tierra seca y pobre no es tierra de conventos ricos... ¡Pobres curas de aldea nada más! ¡Tan pobres como la tierra y como nosotros!
D.ª Rosa
Eso es, habla tú también como mi hermano.