D.ª Julita

Es que mi Romualdo cuando habla de las cosas de aquí bajo no le falta razón... Ahora cuando habla de las de arriba, ya no estamos conformes... que yo soy tan cristiana como la primera... (Se oye lejano el toque de medio día.)

Dacia

Las doce, madre... ¡Qué bien se oye desde aquí la campana del pueblo!

D.ª Julita

Vendrá de allí el aire... Hija, el Ave María; que esté donde esté, no falto yo a mis rezos de mañana y tarde. (Rezan en voz baja. Dominica aparece a la puerta y, al verlos rezando, se para y reza también.) Y un Padre nuestro por nuestros difuntos.

ESCENA VI

DICHOS y DOMINICA

D.ª Julita

(Viendo a Dominica.) ¡Dominica! ¡Hija! ¿Cómo estás? (Abrazándola.)