1.° La de ser.
2.° La del tránsito del no ser al ser.
3.° La relacion á la causa, como de lo condicional á la condicion.
[36.] Axioma I: La nada, no puede ser causa; ó en otros términos: toda causa es un ser, ó existe.
[37.] Digo que esto es un axioma; porque no se puede demostrar, por qué el predicado de existencia está contenido evidentemente en la idea de causa. Lo que es causa, es; si no es, no es causa. Afirmar la causa, y negar que sea, es afirmar y negar á un mismo tiempo. Luego la proposicion establecida es un axioma. Para convencernos de su verdad, nos basta atender á las ideas de causa y de ser, y vemos evidentemente la de ser contenida en la de causa. La explicacion que he dado no debe ser mirada como una demostracion, sino como una aclaracion, para que se comparasen mejor las dos ideas. Quien las compare como es debido, no necesitará demostracion, lo verá por intuicion; lo que constituye el carácter del axioma.
[38.] Axioma II: No hay efecto sin causa.
[39.] Para comprender el sentido de este axioma conviene advertir que aquí la palabra efecto, significa únicamente lo que pasa del no ser al ser, prescindiendo de que sea causado ó nó; pues si por efecto se entendiese aquí una cosa causada, el axioma seria una proposicion idéntica é inútil. Así sustituyendo en vez de efecto su significado, diria: «No hay cosa causada sin ser causada:» lo que es mucha verdad, pero de nada sirve. El sentido pues, es el siguiente: «Todo lo que pasa del no ser al ser, necesita algo distinto de sí, que produzca este tránsito.»
[40.] Digo que esta proposicion es un axioma, y bastará para convencernos de ello el fijar la atencion sobre las ideas que en la misma se contienen. Consideremos una cosa que es, y trasladémonos al tiempo en que no fué. Prescindamos de todo lo que no sea ella misma, no supongamos ningun otro ser que la pueda haber producido, ó que tome parte en su produccion; yo afirmo que vemos evidentemente que el tránsito al ser, no se hará jamás. De la idea pura del no ser del objeto, no solo nos es imposible hacer salir el objeto, sino que vemos evidentemente que no saldrá jamás. No hay ser, no hay accion, no hay produccion de ninguna clase: hay la pura nada; ¿de dónde saldrá el ser? Intuitivamente se nos presenta pues la verdad de la proposicion: en la pura idea del no ser por sí sola, no solo no vemos la posible aparicion del ser, sino que vemos la imposibilidad de la aparicion. Son ideas que se excluyen: el no ser no es posible, sino con la exclusion del ser, y viceversa.
[41.] Si pensamos una accion productiva, ó la referimos á la cosa que del no ser ha de pasar al ser, ó á otra distinta de ella. Si lo primero, caemos en contradiccion; suponemos accion y no la suponemos, porque no hay accion en el puro nada. Suponemos que la cosa es causa antes de ser; y nos hallamos en contradiccion con el Axioma I (36). Si lo segundo, pensamos ya la causa: pues causa no es otra cosa que lo que produce el tránsito del no ser al ser.
[42.] El dicho comun «ex nihilo nihil fit,» es una verdad, si se la entiende en el sentido del Axioma 2.°