CAPÍTULO V.
ORÍGEN DE LA NOCION DE CAUSALIDAD.
[43.] ¿Hay en el mundo alguna causa, y algun efecto? Esto equivale á preguntar si en el mundo hay alguna mudanza. Toda mudanza envuelve un tránsito del no ser al ser. La mas ligera mudanza no es concebible sin este tránsito. Todo lo que se muda, es de otra manera despues de mudado que antes de mudarse; luego tiene este modo de ser que antes no tenia. Este modo, antes no existia, ahora existe: ha pasado pues del no ser al ser.
[44.] Aun cuando no estuviéramos en relacion con el mundo externo, y se limitara nuestro espíritu á los solos hechos internos, á la sola conciencia del yo y de sus modificaciones, sabríamos que hay tránsito del no ser al ser, por el testimonio de la sucesiva aparicion de nuevas percepciones, de nuevos afectos. Dentro de nosotros mismos experimentamos ese flujo y reflujo de modificaciones que pasan del no ser al ser, del ser al no ser.
[45.] Por lo dicho se ve que las ideas de causa y efecto suponen un órden de seres contingentes, real ó posible. Si no hubiese mas que seres necesarios é inmutables, no habria causas y efectos.
[46.] He dicho (Cap. IV) que en la idea de causa entran la de ser, y la de la relacion con el no ser que ha pasado ó pasa al ser. La idea de causa pues no es idea simple, es compuesta de las dos indicadas. Para constituirla no basta la de ser; pues podemos concebir ser, sin concebir causa. Lo que la idea de causa añade á la de ser, es algo distinto de la idea de ser, algo no incluido en ella; y se llama causalidad, fuerza, virtud productiva, actividad, ú otros nombres semejantes; todos expresan la relacion de un ser para realizar en otro el tránsito de un no ser al ser.
[47.] En la idea de causalidad se incluye otra idea simple, que si bien acompaña la idea de ser, no se confunde con ella. Si se la quiere apellidar una modificacion de la misma idea de ser, no me opondré á ello.
[48.] ¿De dónde nace la idea de causalidad? Parece que la sola intuicion de la idea del ser no basta á engendrarla. La idea de ser es simple, nada expresa sino ser; en ella pues no encontramos ninguna relacion con el tránsito del no ser al ser.
[49.] ¿Nace tal vez de la experiencia? Aquí es necesario distinguir entre la idea misma de la causalidad y el conocimiento de la existencia de la causa. La experiencia nos manifiesta la sucesion de los seres, es decir, su tránsito del no ser al ser y viceversa. Hemos notado que en la intuicion del no ser, con relacion al ser, vemos la imposibilidad de un tránsito, á no mediar un ser que lo ejecute; luego la certeza de la existencia de la causa nace de la experiencia combinada con la intuicion de las ideas de no ser y ser.