—Como chancho se queda, dejuro, el que se zambulla hasta el fondo el porrón...

—Pero usté es nadador...

—¡Como nutria!... En una ocasión m'echaron en un bocoy de caña y quedé boyando tres días...

—¿Y al cuarto día?

—Hice pie; se había secao el bocoy.

—¡Usté es capaz de secar el Río de la Plata!...

—¡Eso no, m'hijito!... Si juese de caña u de giniebra, no digo; pero, el agua me hace mal... Pucha, si por una casualidá llego a tomar un trago de agua, me corcovea en las tripas y p'asujetarlo tengo que hacerlo ginetear por un ginebrón marca...

—¿Chancho?...

—Cualquiera que tenga garrones juertes... Alcanzá el porrón...

—¿Tragó agua?