¡No se borra más!...

—Eso está lindo,—dijo don Serafín.

—Siendo verdá es lindo, siendo mentira es gozo,—completó Santurio.

—Lo lindo siempre es mentira—replicó Federico.

—Y como la mentira siempre es fiera,—razonó el viejo,—viene a cáir que lo lindo es fiero... ¡Sos animal!...

Federico sonrió con indulgencia y dirigiéndose a Juan José:

—¿Y con quién te pensás casar, hermano?...

—Con Luisa,—respondió serenamente el mozo.

El otro rió:

—¿Con mi novia?