—¡Claro!

—¡Está bien, hombre, está bien! ¿Es decí que medio año tirao a la caye? ¿Y qué me cuenta usté de Julio? ¡Un mes tan bonito!

—Me horrorisa la copla:

Los amores de Julio
son chaparrones.
No hagas caso, muchacha,
de esos amores.

—¡Por vía e la coplita e Dios!

—Pos Agosto también tiene la suya. Oiga usté y quéese usté helao:

Los amores de Agosto
yo no los quiero
porque pasa er verano,
viene el invierno.

—¡Así no vamos a acabá, niña! ¡Antes que el invierno, yega el otoño! ¿Le gusta a usté Setiembre pa pelá la pava conmigo?

—Sabe usté, que como a mi hermaniyo le van a dá calabasas en Junio, en Setiembre se me va a podé ahogá a mí con un pelo, hasta vé si sale o no sale.

—¡Camará! ¿Y Ortubre?