Rosa.

(Con despecho.) ¡Andrés!...

Andrés.

Si os damos celos, os ponéis moños; si os advertimos, os reís; si os reprendemos, os enfadáis, y si os pegamos, nos llamáis brutos... ¡Brutos!... ¡Más vale ser bruto que...! ¡Como los hombres siguieran mi consejo, no haríais tantas piernas vosotras!

Isidra.

(Bajo á Rosa.) ¡Qué borrico!

Toñuela.

(Á Andrés.) ¡Déjala en paz!

Rosa.

(Á Andrés.) ¡Si Juan José te oyera!