Isidra.
Pues me ha dicho: «Vea usté á Rosa; pregúntele si pueda hablar con ella, y asegúrela que como ella me quiera, haré lo que me pida y no habrá quien la toque el pelo de la ropa, porque yo estoy pa salir por todo y á mí no se me come nadie.»
Rosa.
¿Le ha dicho á usté eso?
Isidra.
Como lo oyes. Conque tú verás.
Rosa.
¡Hablar con él!... (Como si dudara.)
Isidra.
Y ello ha de ser hoy. Á Paco se le ha rematáo la paciencia; vendrá á verme luego pa saber tu resolución. Además, yo también necesito que decidas una cosa ú otra, porque me estoy exponiendo á que Paco me dé un disgusto. Anda muy escamáo conmigo y más va á escamarse, si me ve que hablo con el otro, y que entro y salgo mucho en tu casa.