Andrés.

Luego, cuando alarguen los días, que se paga lo mismo y se trabaja más.

Juan José.

Y hasta entonces, ¿qué va á ser de nosotros? (Con espanto.)

Andrés.

(Con sarcasmo.) Lo que sea. ¿Qué les importamos á ellos nosotros?... ¿Que nos morimos de necesidad? Tal día hará un año.

Juan José.

¡Dios mío!... ¡Dios mío! (Se deja caer con desaliento junto á la mesa.)

Andrés.

¿Estás lista? (Á Toñuela.)