Cano.

¡No; sacabó aquello y empieza esto!

Juan José.

(Con energía.) ¡No!... ¡No!... ¡Yo no entro en esa vida!... (Con desesperación.) ¡Una vida de crímenes, de remordimientos, sin más esperanza que el presidio!... ¡No!... ¡Te repito que no!...

Cano.

¡Los crímenes!... ¡los remordimientos!... ¡Ptchs!... ¡Por lo que hace al presidio, ya te lo dije antes: del presidio se sale!

Juan José.

Cuando se cumple.

Cano.

Ó sin cumplir, si sabe uno arreglárselas.