Juan José.

(Con firmeza.) ¡No has oído que no! (Prestando atención hacia fuera.) ¡Suben!...

Rosa.

(Poniendo también atención.) ¡Sí! (Con angustia.) ¡Es él!... ¡Son sus pasos! (Con terror.)

Juan José.

¡Sus pasos!... (Con amargura é ira.) ¡Conoces sus pasos!... Nunca has conocido los míos. (Con desesperación.) Te juro que no volverás á oir los de él. (Se dirige al fondo.)

Rosa.

¡No! (Tratando de detener á Juan José.)

Juan José.

¡Que no! ¡Pues si la esperanza de matarlo es lo único que me tiene vivo!... ¡Quita, mujer, quita!... (Rechaza á Rosa con violencia: ésta cae al suelo y Juan José sale precipitadamente por el fondo, cuya puerta cierra tras él.)