Bajo en un Jesús. ¡Pobre Andrés!... ¡Tan contenta como estaba, y ahora dos semanitas de ahogos!... (Como desechando su mal humor.) ¡Qué demonio!... Dios proveerá. Menos ganan los gorriones y viven. (Sale por el fondo.)
ESCENA X
ROSA, ISIDRA, y EL MOZO; al final PACO y sus compañeros, dentro.
Rosa.
(Á Isidra, por Toñuela y con acento de despecho.) Ahí la tiene usté, tan satisfecha y tan alegre... Parece que le ha tocáo el premio gordo con su Andrés. ¿Cómo podrá estar alegre con la vida que lleva?
Isidra.
Porque está acostumbrá á ella desde que nació, y no ha visto el mundo por un bujero, ni sabe lo que son comodidades y bienestares, y llevar á los hombres de mérito, amarráos á la cola del vestido. (Con desprecio.) ¡Qué sabe esa méndiga!... (Con fingida compasión y cariño y cogiendo las manos de Rosa entre las suyas.) No te ocurre á tí lo mismo, pobrecilla. ¡Quién te ha visto y te ve!... Caro estás pagando el capricho.
Rosa.
(Con tristeza.) ¡Sí lo pago; sí!... (Con despecho.) ¡Encontrarme como me encuentro!... ¡Ay señá Isidra, cada día me acostumbro menos á estas miserias!...
Isidra.