No siempre. En fin, cada uno hace de su capa un sayo; y yo me voy á casa á dejar este lío (Uno que habrá puesto al entrar sobre un taburete.) y á preparar la cena, que esta noche tengo convidáos. (Se levanta.)
Isidra.
¿Convidáos?...
Rosa.
Sí; Juan José y yo.
Toñuela.
Pa mí, como si fuéseis el rey y la reina de España. (Coge el lío de encima del taburete. Á Rosa.) ¿Me esperas aquí?
Rosa.
Bueno.
Toñuela.