¡Calla, mujer, calla!... Es un dolor que estés como estás. ¿Y por quién? Por un... Así como así, lo merece la prenda.

Rosa.

(En un arranque de vanidad de hembra.) Eso no; Juan José es un buen mozo.

Isidra.

Los domingos que se lava y se desenyesa la cara; los demás días, cualquiera averigua lo que es. ¡Y aunque sea un buen mozo!... Tan buenos los hay y se mueren por tus pedazos; y no te obligarían á trabajar y á sufrir privaciones... Quita, que no tienes perdón de Dios. ¡Si yo estuviera en tu pellejo!...

Rosa.

Señá Isidra, ¿qué voy á hacer sino lo que hago? ¿Cómo le dejo, si no me da motivo, y se muere por mí, y me considera, y dos que gane, míos son? No tengo más remedio que agradecérselo y aguantarme.

Isidra.

Y morirte de agradecimiento en un rincón.

Rosa.