El Autor.

EL MULATO PLÁCIDO
O
EL POETA MÁRTIR


INTRODUCCION.

Es imposible que un corazon jóven deje de amar la libertad bajo todas sus formas. Por eso amamos nosotros la causa santa de la independencia de las repúblicas de América.

Pero debemos confesar, en obsequio de la verdad, que entre el pabellon de las banderas americanas que simbolizan la libertad i la nacionalidad de esas repúblicas, ninguna ha despertado mas nuestro interés, desde que éramos niños, que la bandera cubana, por lo mismo que la hemos visto, con tristeza, flamear en manos de una nacion cautiva, que lucha heróica por romper sus cadenas.

Hé aquí por qué, en una ocasion solemne deciamos, entre otras cosas, lo siguiente:

"Miembros de la misma familia que la nuestra, los bizarros hermanos de Plácido, tienen las mismas propensiones i el mismo derecho al desarrollo de la libertad; i si causas estrañas les han impedido asistir al próspero festin del progreso político, la lójica de la fraternidad nos obliga a reservarles su asiento, o mas bien, a contribuir para que lleguen a él. La independencia i el dogma de la soberanía popular, bases de la teoría social de todos los estados americanos, no puede ursurpársele a la isla batalladora de Cuba, sin herir su conciencia íntima i seguir un rumbo contrario a la corriente incontrastable del progreso humano."

"Sin embargo, el atrasado espíritu del español moderno, que parece haber heredado todos los vicios sin poseer las virtudes del antiguo i caballeresco hidalgo, se empeña en consumar en aras de la civilizacion, el menguado sacrificio de la perla de las Antillas, agraviando a la faz de la América, la humanidad entera."