Cant. X.—No 'm pren aixi, etc.

Las esparsas de Ausías son como un largo monólogo de su corazón ó de su mente, cuyos únicos testigos y oyentes son el dolor y el amor, en quienes y para quienes parece que únicamente vive. Ningún poeta ha podido con más razón que él llamar al llanto su amigo y enemiga suya la risa:

Amich de plor é desamich de riure.

«Entrégase á la tristeza, ha dicho Quadrado, como á su señora querida; le da culto en la soledad y jamás la nombra sin que un epíteto de dulzura venga á templar su acíbar; jamás termina un canto sin haber hablado de las lágrimas, de los secretos atractivos del sufrimiento.»

Creemos excusado advertir á los que no hayan leido ú hojeado siquiera las obras del gran trovador, del más original y verdadero de los poetas eróticos, que aquella constante meditación sobre sí mismo, aquel concentrarse siempre y apoyarse, por decirlo así, en una misma idea, debía producir desvanecimientos en su inteligencia y vértigos en su voluntad: debía causar, al igual que al monómamo la idea fija en que vive, al par que la aparición en todos sus escritos de un pensamiento constante y en armonía con el estado permanente de su espíritu, un gran desorden en sentimientos é ideas. Y esto es lo que realmente pasó á nuestro poeta y lo que se revela en todos sus cantos, así en los de amor como en los de muerte; y esto es lo que ha hecho que pudiese decir el señor Milá de algunos de ellos, con su acostumbrada concisión y gráfica manera, «que per eix costat fan de mal llegir[45].» Por este motivo, si bien no es difícil indicar, como lo hemos hecho hasta aquí, los rasgos más salientes y característicos de los versos amorosos del príncipe de nuestros poetas, cual no lo es señalar el tono dominante en cualquiera de las óperas del tierno y melancólico Bellini, si pretendiésemos además dar á conocer los encontrados afectos que nacen de la pasión cuya cadena, como esclavo suyo, arrastra, sería preciso transcribir la mayor parte de sus libros.

Ábrase el de sus esparsas de amor por el Canto XL, y allí se le ve dudando de si le ha de ser más grata la muerte ó ha de encontrar más dulce la vida:

Si com l' hom flach qui l' es forçat triar

Ab qual de dos homens forts sa combatre

No sab pensar ab qual dega debatre,