E los dolors que pas sens grat se perden:

Cant I.—Aquelles mans, etc.

sabe también que los muertos no vuelven al mundo;

Si be los morts en lo mon no retornen,

y por esto no piensa en ir al sepulcro donde yace su amada, ni para esparcir flores sobre ella como pagano, ni para llorar sobre sus restos cual mujer de corazón flaco.

Ni le preocupa si el cuerpo del que fué su ídolo es pasto de gusanos, ni si los transeuntes huellan indiferentes la losa que cubre sus cenizas: el único pensamiento que le aflige, la única espina que la muerte, al arrebatarle su amiga, ha dejado clavada en su corazón, es saber en qué compañía se encuentra en la otra vida, ó como dice él mismo:

Quins esperits á tu de prop te son.

Para averiguarlo se dirige al de su amada, diciéndole:

Tu, esperit, si res no te'n deffen

Romp lo costum que dels morts es comú: