Aunque es poco lo que de Vilarasa conocemos[22], puede colocársele entre los precursores de Ausías, á quien se asemeja igualmente, bien que sin igualarle, en alguna de las estancias de sus cinco baladas, que tenemos por las mejores de sus obras. Merecen citarse la primera copla de su cuarta balada, que es como sigue:

Si com lo flach qui 'n brega no 's estat

Se feng ardit crehent que sia tal,

Mes quant s' i veu en un punt es torbat,

Tal que fugir no 'l sembla cosa mal,

Me pren á mí qu' ans que tal don' amás

Me fou semblant que le-y gosás ben dir,

Mes quant e (es?) loch que la pusch requerir

Li parle d' al è call-me de mon cas.

y algunas de la balada segunda: