que os dan callada guarida
bajad, y la nueva vida
dadme, que anhelante imploro.
¡Ah! Si pudiera yo asir
aquel prodigioso manto
que en las alas del encanto
nos lleva do ansiamos ir,
avaro de tal favor,
no lo trocara, siquiera
su púrpura me ofreciera
que os dan callada guarida
bajad, y la nueva vida
dadme, que anhelante imploro.
¡Ah! Si pudiera yo asir
aquel prodigioso manto
que en las alas del encanto
nos lleva do ansiamos ir,
avaro de tal favor,
no lo trocara, siquiera
su púrpura me ofreciera