fugaz momento dura; pero el sello
de la inmortalidad ostenta ufano
y para el porvenir vive lo bello.
El Gracioso
¡El porvenir! ¡El porvenir!... ¡Manía!
Si yo en el porvenir también pensase,
a los presentes –¡respetable clase!–
¿quién los divertiría?
Quieren reír, y con razón. Da gozo
ver salir a las tablas un buen mozo;