Misteriosos y sutiles,
guardan gérmenes a miles
la tierra, el aire y el agua,
y con idéntico amor
los fecundan, a su vez,
la humedad y la aridez,
la frialdad y el calor:
de modo que, a no guardar
fuego y llamas para mí,
con ningún recurso aquí
Misteriosos y sutiles,
guardan gérmenes a miles
la tierra, el aire y el agua,
y con idéntico amor
los fecundan, a su vez,
la humedad y la aridez,
la frialdad y el calor:
de modo que, a no guardar
fuego y llamas para mí,
con ningún recurso aquí