con rico traje de grana,
de oro fino recamado,
la breve capa de seda,
la suelta pluma de gallo,
y el luengo, tajante acero
pendiente al izquierdo flanco.
Viste tú las mismas galas,
sin detenerte a pensarlo,
y ven a correr el mundo,
libre, contento y ufano.