aprenderéis que las cosas
más fáciles y sabidas,
cual comer o respirar,
con minucioso interés
por uno, por dos y tres
se tienen que analizar.
El telar del pensamiento
es como el del tejedor:
hilos de vario color
pone un golpe en movimiento;
aprenderéis que las cosas
más fáciles y sabidas,
cual comer o respirar,
con minucioso interés
por uno, por dos y tres
se tienen que analizar.
El telar del pensamiento
es como el del tejedor:
hilos de vario color
pone un golpe en movimiento;