la circunstancia oportuna
y la ocasión y el momento.
¡Ea! ¡En marcha! ¿Por qué tiemblas?
Porque vas –¡destino adverso!–
a la cámara –¡oh desgracia!–
de tu amor –¡rayos y truenos!–
Fausto
¿Qué importa hallar en sus brazos
todas las glorias del cielo,
si su desdicha y flaqueza