Margarita
¡Oh, no!... Mas
ya es tarde. Me voy.
Fausto
¿Te vas?
¿Cuándo podré, vida mía,
una hora de dulce calma
disfrutar en tu regazo,
fundiendo en estrecho abrazo
el alma mía con tu alma?
Margarita
¡Oh, no!... Mas
ya es tarde. Me voy.
Fausto
¿Te vas?
¿Cuándo podré, vida mía,
una hora de dulce calma
disfrutar en tu regazo,
fundiendo en estrecho abrazo
el alma mía con tu alma?