cuando te dejes querer:
¿ya cediste? ¡Buenas noches!
¡Siempre así, pobre mujer!
Cuando el galán pida y ruegue,
no te dejes ablandar,
hasta que, al cabo, te entregue
el anillo en el altar.
Valentín, presentándose
¿A quién llamas, cazador
cuando te dejes querer:
¿ya cediste? ¡Buenas noches!
¡Siempre así, pobre mujer!
Cuando el galán pida y ruegue,
no te dejes ablandar,
hasta que, al cabo, te entregue
el anillo en el altar.
Valentín, presentándose
¿A quién llamas, cazador