nil inultum remanebit.

Margarita

¡Oh cielos! ¡Sobre mí vienen los muros

del templo, y juntamente

bajan los arcos lóbregos y oscuros!

¡Qué opresión!... ¡Aire! ¡Ambiente!

El Espíritu malo

¿Dónde te escondes? ¿Dónde te sepultas?

Allá donde tú fueres

la deshonra verán, que en vano ocultas;