¡y aún luz, y aún aire quieres!...

Coro

Quid sum miser tunc dicturus?

quem patronus rogaturus?

cum vix justus sit securus.

El Espíritu malo

¡Pobre de ti! Los bienaventurados

con severos enojos

apartan de tu rostro, avergonzados,

sus ofendidos ojos.