Mefistófeles
Abrázate, sin tardar,
al peñón cuanto pudieres,
si al negro fondo no quieres
del precipicio rodar.
Cubre la noche otro velo;
dan ásperos estallidos
los troncos estremecidos,
y huye espantado el mochuelo.
Tiembla el alcázar frondoso
Mefistófeles
Abrázate, sin tardar,
al peñón cuanto pudieres,
si al negro fondo no quieres
del precipicio rodar.
Cubre la noche otro velo;
dan ásperos estallidos
los troncos estremecidos,
y huye espantado el mochuelo.
Tiembla el alcázar frondoso