son los ojos de los muertos

que no cerró la amistad.

Y –¡ay, Dios!– esos miembros fríos

ese insensible regazo,

son los que en amante lazo

juzgué para siempre míos.

Mefistófeles

Ilusión mágica fue:

cuando contempla a esa bella,

todo enamorado en ella